La Ley de Segunda Oportunidad ha demostrado que tiene un poder extraordinario para cancelar deudas.

Desde 2015 se ha convertido en la mejor defensa de los deudores.

Lo más importante es que aquí tienes una batería de post o artículos sobre la ley que cancela deudas.

Por ese camino numerosas personas se han favorecido de esta ley llegando a cancelar deudas de  millones de euros (hasta 5 permite la ley).

Muchas personas desconocen esta ley, se le ha dado muy poca difusión y no es de extrañar porque a los bancos y financieras no les interesa.

Pero en otros países no es así, en Francia o Alemania se suele acoger a este tipo de leyes más de 100.000 personas al año.

En EE.UU la cifra alcanza el 1.000.000 de personas.

¿Puedo acogerme a la Ley de Segunda Oportunidad?

Ahora familias y autónomos o emprendedores pueden cancelar muchas de sus deudas.

Para que nos entendamos es como la antigua suspensión de pagos, en este caso para personas particulares.

¿Qué deudas puedo cancelar?

La mayoría de las deudas se pueden cancelar con esta ley.

Hay algunas deudas que en principio no se pueden cancelar.

De esta manera no se puede cancelar las deudas con Hacienda y la Seguridad Social.

Eso sí, te puedes beneficiar de que estas deudas se congelan sin intereses y sanciones con un plan de pagos aplazado muy cómodo.

En ese sentido decimos en principio porque hay personas que han podido cancelar las deudas con Hacienda y la Seguridad Social.

¿Cómo? Hay varios jueces que han dictado sentencias a su favor.

¿Cuáles son los requisitos para acogerme a la ley?

Entre otros no puedes tener delitos contra la hacienda pública, la seguridad social, el patrimonio y el orden socioeconómico.

En esa línea tampoco puedes tener delitos de falsedad documental y contra los derechos de los trabajadores.

Además, no puedes tener una condena de culpabilidad en un concurso de acreedores.

Ojo no puedes haber rechazado una oferta de empleo en los últimos 4 años.

¡Si puedes salir de deudas!

Se acabaron las llamadas a todas horas, los registros de morosos ahora sí que se puede salir del tormento de las deudas.

Acerina Almeida Castro